News

Escuchar a Jackson Browne, o cómo dejar un mundo mejor

https://www.abc.es/cultura/musica/abci-escuchar-jackson-browne-o-como-dejar-mundo-mejor-202107260114_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Ftrello.com%2F

Llevaba seis años sin publicar disco, pero este es uno de esos casos en los que la espera ha merecido la pena. ‘Downhill From Everywhere’, el nuevo disco de Jackson Browne, parece hecho a la medida de estos tiempos desquiciados que vivimos. Está, como nuestras cabezas, lleno de preocupaciones, pero transmite esperanza, optimismo, un ‘venga que podemos’. Y eso que fue compuesto antes de la pandemia. Qué hartura de palabra.

«Escribir canciones es algo misterioso. A veces es un poco como consultar el oráculo», dice Browne al pensar en lo profético que parece el álbum por momentos, quizá porque su inspiración se ha llenado de pensamientos que encuentran una peligrosa analogía al atisbar el crepúsculo de su existencia en particular, y la de todos nosotros en general. «Sé que no me queda mucho tiempo de vida», bromea el artista, que a sus 72 años luce un aspecto de lo más saludable, y una mente tan reposada como concienciada: «Ahora tengo un nieto increíblemente hermoso, y siento de manera más intensa que nunca la responsabilidad de dejarle un mundo habitable».

«Como un río, el tiempo se va, el tiempo se va como un tren. El tiempo es como una mecha que arde cada día más corta», canta Browne en su disco, donde señala que el medio ambiente, la igualdad sexual y racial o la democracia están en peligro. «Hay una profunda idea de inclusión que recorre este disco. Creo que el concepto de inclusión, de apertura a personas diferentes a uno mismo, es la base fundamental para cualquier tipo de comprensión en este mundo», reflexiona el cantautor.

Jackson Browne
Jackson Browne – Dylan Coulter

En ‘A Human Touch’, que fue coescrita junto a Steve McEwan y Leslie Mendelson, señala la discriminación que todavía rodea las relaciones entre personas del mismo sexo. En ‘The Dreamer’ habla de una inmigrante mexicana que está al borde de ser arrancada de la única vida que ha conocido, criticando a la deplorable humanidad que existe tras las mentalidades cerradas. «No vemos a la mitad de la gente que está a nuestro alrededor / Pero vemos enemigos rodeándonos. Y los muros que hemos levantado entre nosotros / Nos convierten en prisioneros de nuestro miedo», canta Browne en esta colaboración bilingüe junto a Eugene Rodríguez de Los Cenzontles. «La idea original era hablar del conflicto que existe en la frontera» explica Browne, «pero la única manera de hablar de ese conflicto es hablar de las personas que lo sufren, de modo que se convirtió en una canción sobre Lucina, una joven que Eugene y yo conocemos. Pero la persona que ve ‘enemigos’ en todas partes es también un ser humano, y lo que digo en la canción tiene que ser igualmente verdad para esa persona, porque no estoy hablando de ellos, estoy hablando con ellos. Aunque no les guste que cante sobre una chica que llegó a este país ilegalmente, quiero que se interesen por ella».

La conmovedora canción que da título al álbum nos emplaza a hacer frente a la dependencia personal y social que tenemos con el plástico y su efecto devastador en los océanos, convirtiéndose en un alegato contra nuestra autodestrucción. De ahí surgió la idea de la portada del álbum, una fotografía de la serie surrealista ‘Shipbreaking’ de Edward Burtynsky, que representa a varios humanos liliputienses enfrascados en el meticuloso proceso de desmantelación de sus gigantescos armatostes herrumbrosos. «La idea original del desguace de barcos comenzó hace mucho tiempo. Aproximadamente cuatro años después del derrame de petróleo del Exxon Valdez escuché un programa de radio en el que hablaban sobre el peligro de los barcos de casco único. Las compañías de seguros se negaron a cubrirlos después de 2004, lo que obligaría a desmantelar todos estos barcos. Solo se permitirían barcos de doble casco en mar abierto para evitar que ese tipo de catástrofe vuelva a ocurrir».

Pero Browne también habla de cosas más terrenales, como en ‘Minutes To Downtown’, dedicada a la ciudad en la que vive. «A primera vista, la canción se refiere a vivir en Los Ángeles», explica. «Pero en realidad es una metáfora de la vida. Adoro esta ciudad, pero, desde que terminé mi primer disco, he estado intentando marcharme. Puedes amar, apreciar y depender de una vida tal y como la conoces, pero, en el fondo, podrías estar anhelando otra cosa, aunque no tengas ni idea de qué es».

Grabado con el núcleo de una banda formada por los guitarristas Greg Leisz (Eric Clapton, Bill Frisell) y Val McCallum (Lucinda Williams, Sheryl Crow), el bajista Bob Glaub (Linda Ronstadt, CSNY, John Fogerty), el teclista Jeff Young (Sting, Shawn Colvin) y el batería Mauricio Lewak (Sugarland, Melissa Etheridge), ‘Downhill From Everywhere’ (el décimo quinto disco de su carrera) es el resultado de un trabajo absolutamente colaborativo, impulsado por la química del grupo y la apertura a nuevos sonidos e ideas. «Últimamente veo que gran parte del proceso creativo tiene lugar en el estudio» dice Browne, que también es el productor del álbum. «La música está influida por el modo en que todos interactúan en el estudio, convirtiéndose en un viaje de exploración, en una toma tras otra en las grabaciones, un viaje que te lleva a lugares que nunca habrías alcanzado tú solo».

Browne y Kevin Smith en el estudio
Link to Article Escuchar a Jackson Browne, o cómo dejar un mundo mejor

Jackson Browne: “Escribir canciones es algo misterioso”

https://www.deia.eus/cultura/2021/07/26/escribir-canciones-misterioso/1138953.html

SU cálida voz de terciopelo, sus melodías gráciles y su preocupación por el ser humano, especialmente los más desfavorecidos, y su entorno siguen vivos en el ya septuagenario cantautor Jackson Browne, historia viva de la música popular estadounidense, que publica otro bello álbum, Downhill from everywhere (Universal), cuando está a punto de cumplirse el medio siglo de su debut. “Escribir canciones es algo misterioso”, asegura el compositor de clásicos de Eagles.

Browne todavía mantiene aquel palmito atractivo y fibroso de principios de los 70, ahora coronado con una barba entrecana, que enamoró tanto a Nico como a Andy Warhol cuando viajaba a Nueva York y abandonaba su residencia en Laurel Canyon, el cañón de Los Ángeles que dio nombre a un movimiento musical protagonizado por Neil Young, Eagles, Joni Mitchell, CSN, The Byrds, Gram Parsons y el propio Browne, que tenía su sede en el club Troubadour. Él debutó en 1972 con éxitos como Doctor my eyes, y acabó componiendo himnos para Eagles como Take it easy.

Estadounidense nacido en Alemania, Browne, que alcanzó el Olimpo crítico con The Pretender y el de las listas con Running on empty, que incluía su versión de Stay, se lo toma con calma entre disco y disco. A su álbum contra la política de Bush, Time, the conqueror, le siguió Standing in the breach, hace ya seis años. Trabajos asentados en la canción de autor de los 60, el rock suave de ecos country de la década posterior y una mirada nítida entre el ser humano y su entorno. Canciones de amor, esperanza, comunidad y desafío ante las incertidumbres que nos plantea el mundo actual.

Ahí sigue anclado Browne, amigo de Jabier Muguruza, en su disco actual, Downhill from everywhereel 15º que graba en medio siglo. Concienzudo hasta el paroxismo, es como ese viejo amigo al que pierdes la pista durante tiempo pero cuyo encuentro te alegra el día. Ese chaval septuagenerio ya pero capaz de cantarle a sus semejantes mirando a su interior y de combinar con maestría y oficio (otros lo llaman arte) tonadas amables y sanadoras, pero de gran carga humana en sus letras.

https://www.youtube.com/embed/pxbB9EWM-Ks

 

“Escribir canciones es algo misterioso. A veces es como consultar el oráculo”, apostilla al hablar sobre sus nuevas canciones, en las que canta: “como un río, el tiempo se va como un tren/como una mecha ardiendo cada día más corta”. Parece la asunción de su edad y de un trayecto que va cubriendo sus últimas estaciones. A pesar de ello, sin urgencias, vuelve a retratar a seres humanos preocupados por la deriva de este mundo –incluso antes de la pandemia, cuando escribió las canciones– en el plano social, político, racial y ecológico. De hecho, la portada de Downhill from everywhere reivindica los barcos de doble casco para evitar vertidos al mar, como sucedió con el Exxon Valdez.

TOQUE HUMANO
 

Browne, que ha grabado con virtuosos como Greg Leisz y colaboradores de Clapton, Lucinda Williams, Linda Ronstadt, CSNY o John Fogerty, asegura que “una profunda corriente de inclusión” recorre estas canciones. “La idea de apertura a personas diferentes a uno mismo es la base fundamental para cualquier tipo de comprensión en este mundo”, prosigue el músico, que presta su voz cálida y aún juvenil a un repertorio luminoso y adulto. “La justicia racial, económica y medioambiental es la raíz de todos los problemas a los que nos enfrentamos. La dignidad y la justicia son la base de todo lo que nos importa”, defiende.

Y a ello se entrega, lejos del sermón y siempre rayando la caricia y la emoción, en medios tiempos de rock suave como el que abre el disco, Still looking for something, que acaba siendo una oda a la lucha y la búsqueda de la libertad. O en Until justice is real, en este caso, como en la canción titular, meciéndose en pasajes más eléctricos, mientras anhela “la verdad y la justicia”, y nos anima a preguntarnos qué es la riqueza, el bienestar, la ilusión y la democracia.

En canciones como My Cleveland heart, emponzoñada en arreglos country-rock, apuesta por la necesidad del amor y por esos corazones que “no pierden la pasión” a pesar de las palizas emocionales sufridas, mientras que nos regala también baladas melancólicas como Minutes to downtown y la sensible A human touch, esta con voz de su co-autora, Leslie Mendelson, en la que realza la necesidad de “un toque humano” en la vida guiñando el ojo a los Fleetwood Mac de Steve Nicks.

Y se atreve también con aires exóticos, como el caribeño de Love is love, la historia un sacerdote católico que recorre los barrios marginales de Haití en moto; la brisa fronteriza de The dreamer, que alterna el inglés y el castellano con ayuda de Chavonne Stewart y Alethea Mills, para narrar la historia de los emigrantes mexicanos que cruzan el río en busca de una vida mejor, y el homenaje a la Ciudad Condal, donde residió varios años y mantiene un piso en el barrio de Gracià, con A song for Barcelona, tema en el que se atreve con el catalán a ritmo de rumba elécrtrica. “Sé que no me queda mucho tiempo. Pero ahora tengo un nieto increíblemente hermoso, y siento de manera más intensa que nunca la responsabilidad de dejarle un mundo habitable”, concluye el siempre joven Browne.

Link to Article Jackson Browne: “Escribir canciones es algo misterioso”

Jackson Browne publica nuevo album, “Downhill From Everywhere”

Link to Article Jackson Browne publica nuevo album, “Downhill From Everywhere”

JACKSON BROWNE PUBLICA NUEVO ÁLBUM, “DOWNHILL FROM EVERYWHERE”

Link to Article JACKSON BROWNE PUBLICA NUEVO ÁLBUM, “DOWNHILL FROM EVERYWHERE”

Jackson Browne con ‘Downhill from Everywhere’, álbum de la semana

Link to Article Jackson Browne con ‘Downhill from Everywhere’, álbum de la semana